Un viernes santo por allá por los años 50, cuando las personas realmente guardaban este día para el descanso y asi honrrar el buen nombre de Jesús, no faltaba quien dejaba este fin de semana santo para trabajar y avanzar en aquellas labores que no tenian cabida el resto del tiempo semanal. Es asi como un vecino quizó enyugar sus bueyes para ir a destrocar un terreno para despues sembrar. Sin embargo, muy grande fue su sorpresa cuando el buey, ante el inetento de este hombre por enyugarlo, se dignó a decirle (asi lo cuenta la Nona): Hoy no!! Mañana si!!...haciendo alusión a que era Viernes santo y que este hombre estaba incurriendo en una falta muy grave. Ante lo cual un sorprendido campesino dejó sus labores de lado y arrancó despavorido a contar la noticia a su mujer...este hombre nunca mas volvió a desobedecer esta tradición en viernes santo. Increible...pero cierto?
Esta es una de las muchas historias que la Nona nos cuenta en nuestros almuerzos familiares.
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