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Eduardo Yañez Zabala, Los Rios/Valdivia, Chile
Valdiviano de adopción y Riñihuano de corazón. Biólogo (Licenciado en Ciencias Biológicas) de la Universidad Austral de Chile. Estudie hasta 6to año basico en la escuela fiscal Nº 51 de Riñihue y luego complete mi enseñanza bàsica y media en Valdivia. Septimo y Octavo año en la Escuela 69 de la Corvi y toda la media en el Historico Liceo 1 (hoy A-6 Armando Robles Rivera). Entre el año 1977 y 1987 pase en Valdivia la segunda etapa mas hermosa de vida, internado en el Hogar de menores Fundación Mi Casa donde conocí a mis Padres adoptivos Liliana Montenegro y Carlos Baez, con quienes nos relacionamos hasta el día de hoy. Allí en Fundación Mi Casa, y mi infancia en Riñihue con mis abuelos se cimentaron las bases para lo que hoy soy. Estoy ad portas de graduarme de Doctor en Ciencias en la Universidad Austral de Chile y me desempeño en el área de biología y sistemática de anfibios anuros chilenos. He descrito un buena cantidad de especies de anuros junto a mi colega y amigo Ramón Formas C., asi como publicado otra serie de trabajos en el área de la citogenètica y la biología de la conservación de ranas chilenas.

sábado, 16 de junio de 2012

La Radio Omega

Una persona trascendental en nuestra vida y corta existencia de familia es la Nonita. Ella es tatarabuela, bis abuela, abuela, madre, amiga, proveedora, y sobreb todo una mujer Chilena fuerte.
Hace unos días, Claudia (mi pareja) me invitó a almorzar a un restaurant picada en el centro de Valdivia, el epicentro. A modo de adorno, allí habia una exposición de radios antiguas pequeñas. Allí estaba ella la Phillip roja que acompaño nuestras noches de infancia, bajo temporales que arreciaban, y lluvia incesante en nuestro querido Riñihue, A su alrrededor disfrutabamos de los cuentos infantiles de la radio SAGO de Osorno, las noches de terror escuchando al sinistero doctor Mortis, las rancheras de la radio Concordia de la Unión, y la musica clasica de los días domingos en la radio Sago o la Portales, etc. Increible como con solo verun aparato se agolpan los recuerdos en nuestra cabeza....

Eso lo comenté con mi abuela en nuestros tradicionales desayunos del Día sábado y me contó la historia de la primera radio que tubimos en la Familia: La Radio Omega...que por esas cosas de la vida quedó en manos de otra familia quienes la tomaron a la mala, en parte de pago por una deuda de maderas que mi abuelo había contraido y que por quedfar sin trabajo no pudo saldar.


Esta es la Historia:
La radio la compraron en Paillaco. En ese tiempo mis abuelos vivían en Puerto Nuevo, a orillas del Lago Ranco . Allí tenían un negocio de pulpería o provisiones (algunas cosas se conservan hasta hoy en nuestra casa: la balanza, la poruña, etc). En esos tiempos mi abuelo tubo su primer talonario de cheques, y como para cubrir los cheques que ocupaba, lo debía hacer en paillaco o Valdivia, encargaba esta tarea al chofer de la micro, Juañez a quien le pasaba el dinero en efectivo y la libreta del banco. A pesar de las advertencias de que Juañez no era una persona confiable pues se sabía de su afición al juego (el cacho) mi abuelo no hizo caso e insistió en pasar el dinero a esta persona para hacer los depósitos. El se quedó sin trabajo, y además se enteró que tenía varios cheques protestados pues estos nunca fueron cubiertos y Juañez efectivamente se gastó el dienro en juegos, y la libreta estaba en la caja de herramientas de la micro sin ningún movimiento anotado. Mi abuelo fue preso, y unos amigos lo sacaron después de cinco días detenido. Pero el estaba muy molesto, y entre esa rabia lo único que quería era matar al dichoso Juañez. Cuenta mi abuela que aquel día que lo dejaron libre, ella estaba en el negocio y cuando los amigos que lo sacaron de la cárcel le avisaron que el estaba libre y que lo habian dejado en la casa, ella fue corriendo a su encuentro. Lo encontró saliendo de la casa con una manta de castilla y un arma (pistola) dispuesto a ajustar cuentas con el chofer de la micro. Ella le preguntó donde iba y el le dijo que iba  a ver a los chicos al negocio. La Ilcia y Chundo. Mi abuela le dijo que ellos ya venian, que habían quedado cerrando y que mejor entraran a la casa nuevamente. El hizo caso. Tres día después lo intentaría de nuevo, pero Juañez que sabía de las malas intensiones de mi abuelo, ya no transitaba por los lugares públicos y atravesaba potreros para evitar encontrarse con mi abuelo Augusto. Afortunadamente, nunca concretó su venganza y pudo seguir con su vida. El asunto es que, como mi abuelo no tenía dinero, la familia empezó a ser hostigada por la señora del acreedor, quien primero les cortó la electricidad del empalme que alimentaba la casa de mis abuelos. Como no había luz, y no podían hacer funcionar la radio, se la prestaron a una vecina. Cuando trataron de recuperarla, ella dijo que por orden del acreedor de mi abuelo (que era su padre) no podía entregar la radio hasta que las cosas se arreglaran. Es decir la deuda fuera saldada. Sin embargo, la radio nunca volvió, a pesar de las gestiones que se hicieron para recuperarla. Probablemente, aun funcione por ahi...y toque aquellas melodías que acompañaban a mis abuelos en Puerto Nuevo.

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